¿Quién no hizo su tarea?

Sin duda, este será el peor año para el Perú en el último siglo, debido a que hasta el momento tenemos la mayor cantidad de contagiados de COVID-19 del mundo, medido por millón de habitantes (8,824), y nuestra economía se contraerá en 13.9% (FMI), siendo la segunda más afectada de la región.

Si teníamos una envidiable solidez macroeconómica y fuimos de los primeros en reaccionar con una cuarentena, ¿por qué los resultados son tan malos? Algunos explican el desastre sanitario con la “desobediencia” de ciertos peruanos vinculados a la economía informal que no respetaron el aislamiento. Lo cierto es que se está dejando de lado al gran protagonista de la película: al Ejecutivo de Vizcarra.

No podemos culpar al presidente por contar con apenas 100 camas UCI al inicio de la pandemia, pero sí por haber gastado apenas el 34% del presupuesto en salud hacia julio o por haberse demorado semanas claves en desplegar una estrategia de triaje y seguimiento en mercados. Este gobierno ya venía con problemas de gestión y en estos meses no pudo revertir esta falencia.

Sobre el desastre económico, el gobierno la viene embarrando desde el año pasado. Basta con recordar que se dejaron de ejecutar S/5,600 millones de inversión pública; se postergó Tía María, tirando al tacho US$1,400 millones de inversión y 9,000 empleos directos, y Proinversión pasó de adjudicar 22 proyectos en 2018 a apenas ocho en 2019.

Efectivamente, la cuarentena evitó miles de muertes, pero el costo de vidas y económico pudo ser menor si se hubiera cumplido a tiempo lo planificado. Considerando los hechos, hay pocos motivos para pensar de forma optimista.

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